Ignis está compuesto por una mezcla de tezontle negro y piedra pómez, seleccionados por su origen volcánico, su baja densidad y su alta porosidad. La matriz presenta una distribución de tamaños que va aproximadamente de 5 mm a 30 mm, con un tamaño medio cercano a 10–12 mm.
Esta mezcla de granulometrías genera una arquitectura interconectada que evita compactaciones y permite una circulación más uniforme dentro del sistema. Cada componente aporta una función específica: el tezontle negro brinda estructura y estabilidad, manteniendo espacios abiertos, mientras que la piedra pómez incrementa la superficie disponible para la colonización de bacterias nitrificantes gracias a su microestructura altamente porosa.
El resultado es un medio filtrante biológico robusto, diseñado para sostener el equilibrio del sistema a largo plazo.
Como medida adicional, se realizan pruebas puntuales para descartar la presencia de metales pesados, asegurando que el material sea apto para su integración en sistemas de acuario.